Paulo Dybala está cumpliendo 28 años y es un gran día para hacer un balance sobre su carrera. Reconocido en el mundo por su gran rendimiento con la Juventus, aun no logró brillar con la selección argentina.

Todo comenzó en Instituto, donde sorprendió a todos con su talento. En 2011, River jugaba la Primera B Nacional y peleó todo el campeonato con el equipo cordobés. Allí brillaba un joven delantero de 18 años, que prometía tener mucho futuro.

En el país duró poco y fue transferido al Palermo de Italia. Pagaron 12 millones de euros y si bien no logró evitar que su equipo descienda a la Serie B, no tardó en enamorar a los hinchas. Un año después, logró el ascenso siendo la gran figura y en 2015 fue fichado por la Juventus por 32 millones de euros.

Con la selección Argentina nunca logró brillar. El mismo año que fue comprado por la Juve, recibió el elogio de Lionel Messi, quien aseguró que Dybala tenía mucho futuro e iba a ser su sucesor. En esa época vivió sus primeras convocatorias, pero no terminó de asentarse.

En 2017 dejó una declaración que marcó su historia con la Albiceleste. “Va a parecer raro lo que voy a decir. Es un poco difícil jugar con Messi en Argentina porque jugamos en la misma posición. Soy yo el que debo adaptarme algo más a él y hacerlo sentir bien en la cancha”, declaró y generó todo tipo de comentarios.

Si bien fue convocado en 2018 por Jorge Sampaoli para el Mundial, jugó solamente 22 minutos y no tuvo participación. Scaloni le devolvió la confianza, estuvo en muchas convocatorias, pero nunca brilló. Se perdió la última Copa América por sus lesiones y cuando juega no aprovecha sus oportunidades.

El tiempo pasa y la carrera de Dybala es para elogiar. No es fácil ser el 10 de la Juventus y ser reconocido mundialmente. Su gran deuda pendiente sigue siendo la Selección y con esta edad es momento para empezar a demostrar que realmente puede ser el sucesor de Messi en un futuro.