Terminó la suspensión que la MLB impuso a Robinson Canó y el dominicano está de vuelta al roster de los Mets de Nueva York para la temporada de 2022.

El regreso del veterano de Grandes Ligas al equipo de Queens abre algunas interrogantes. Con su salario de 24 millones de dólares garantizados pueden darse por sentadas dos cosas: que no puede quedar relegado al banco y que es casi imposible conseguir cambiarlo a otro club.

Así las cosas, el nuevo manager de los Mets debe llegar preparado a tomar la decisión de qué hacer con Canó.

Con 39 años de edad tiene dos temporadas participando en la LIDOM, donde juega para las Estrellas Orientales. Fue a la Serie del Caribe y aunque no pudo ser parte de la selección dominicana en el preolímpico de béisbol, se ha se ha mantenido activo.

Tenerlo en el lineup significa que probablemente se detendrá una eventual negociación con Javier Báez, que ocupó la segunda base en la segunda mitad de la temporada de 2021, a menos que quede establecido el bateador designado universal en las mayores, con lo cual ambos tendrían cabida en la alineación.

Si ese es el caso, veremos a Canó y Báez alternados en segunda, a Francisco Lindor en el campocorto, Pete Alonso en la primera base y J.D. Davis en tercera. Aunque el domincano ha dicho a la prensa de su país que se prepafra para jugar en la antesala, lo que indicaría el deseo de retener a Báez.

Saber si será bueno o malo el regreso de Canó depende de muchas variables.

Estará influencia por el hecho de si llega en buenas condiciones físicas, si se mantiene alejado de lesiones, y si es capaz de adaptarse de nuevo al nivel de los lanzadores de MLB y responde con la calidad que lo ha llevado a ser 5 veces ganador del Bate de Plata.